La época marca un nuevo nacimiento, una nueva humanidad. La naturaleza prepara el parto y el dolor compasivo se convierte en el motor de aprender a ser solidarios.
Aprender haciendo cosas para ayudar a otros de las que tal vez nunca nos imaginamos capaces. Es así como en este momento todo un país despierta y se organiza espontáneamente para ayudar a miles de damnificados por las intensas lluvias e inundaciones que despojaron de lo poco o mucho, de comodidades e incomodidades... de seguridades externas... lo único seguro es que nos tenemos a nosotros mismos. Nuestras manos para reconstruir y acariciar, nuestros brazos para proteger, abrazar y levantar, nuestro conocimiento en diferentes áreas, nuestro corazón con rostros de prójimo y nuestra capacidad de servicio.
Los valores se aprenden con ejemplos. Se aprenden haciendo. Los valores son como la salud. Cuando están dañados o ausentes se habla de ellos, se intentan rescatar, se asumen renovadamente, se enseñan y aprenden.
No hay comentarios:
Publicar un comentario